Un cangrejo aficionado el Lego

Publicado el 14 Abril 2012 por

Los cangrejos ermitaños suelen vivir buscando conchas cada vez más grandes para vivir en ellas conforme van creciendo. El caso de Harry, un cangrejo ermitaño que vive en el parque de Legoland, en el Reino Unido, es muy especial, porque un día sus cuidadores decidieron ponerle en su estanque construcciones de lLego y el crustáceo, sorprendentemente, las adoptó como su nuevo hogar.

Harry vive ahora en la concha más colorida de todas las que existen, porque ahora misma lleva una roja, amarilla y azul. Tal cual ha ido creciendo, Harry ha ido cambiando de coraza y siempre han sido de Lego. Los cangrejos ermitaños siempre necesitan nuevos caparazones porque no tienen una protección propia como otros animales de su especie.

Lo curioso del caso de Harry es que antes de vivir en su caparazón de
plástico y colores rechazó otros caracoles y corazas de animales, tal
vez más habituales en su especie. A veces, lamentablemente, los cangrejos ermitaños toman como caparazones algunas latas y deshechos de los seres humanos.

Otras especies de crustáceos, como la langosta o el cangrejo, también suelen irse desprendiendo de sus caparazones y, mientras no les crece otro más duro, están desprotegidos y a merced de otros depredadores, por lo que buscan caparazones que no son suyas, como conchas de otros animales.

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