Resurge el debate sobre la jornada intensiva en las escuelas

Publicado el 9 Noviembre 2012 por

El debate sobre la jornada intensiva en las escuelas sigue vivo. Ayer se presentó en Barcelona un informe cuestionándolo patrocinado por la prestigiosa Fundació Jaume Bofill, dedicada a la investigación sobre la educación y sus efectos sobre la cohesión social. Al cabo de dos horas el sindicato ASPEPC, mayoritario en la secundaria y promotor de la jornada intensiva, difundió un argumentario en contra del estudio de la Jaume Bofill.

En Pequejuegos ya te comentamos las razones que suelen esgrimir los partidarios de la jornada continuada y los argumentos que defienden quienes creen que es mejor una jornada partida. Algunos se mantienen en este nuevo debate, otros son novesosos.

La primera conclusión del informe, disponible aquí, es que no existe ninguna evidencia de que la jornada continuada favorezca el rendimiento académico. De hecho, según demuestran los autores del estudio, este sistema horario está en retroceso en todo el mundo y la tendencia es la contraria: se intenta que los alumnos cada vez cada vez más tiempo en la escuela participando en actividades extraescolares.

Esa tendencia, siempre según los datos que maneja Elena Sintés, autora del trabajo, favorece la reducción de desigualdades, mientras que tener las tardes libres suele agravarlas. La lógica, como hemos comentado en alguna ocasión, es que ante una situación de ausencia de padres, los alumnos cuyas que pueden permitirse un profesor particular o una actividad extraescolar aprovechan el tiempo para trabajar, mientras que los alumnos que se enfrentan a una “casa vacía” suelen dispersar su atención.

Ante estas propuestas, el sindicato ASPEPC ha denunciado en una nota de prensa varios errores de la investigación. Primeramente, según esta organización la metodología está sesgada, ya que no distingue entre las etapas formativas -trata por igual a alumnos de 7 años que a los de 17-. En segundo lugar, ASPEPC critica que el estudio ponga el foco en “una eventual soledad del jóven por las tardes”, a pesar de que la situación ya existe durante los días de la semana que en la secundaria los alumnos tienen tarde no lectiva. Y, finalmente, el sindicato denuncia la “insinuación” de que la jornada contínua se implanta por presiones del profesorado. Lo cierto es que, a falta de medidas laborales genéricas a favor de la racionalización horaria, no parece que una jornada intensiva favorezca la conciliación familiar.

Esto también te interesará: