Los hábitos de los niños en verano: el descanso

Publicado el 26 Julio 2012 por

El verano suele ser sinónimo de falta de horarios para los niños, que sin tener que ir a clase se desmadran un poco. Hoy vamos a examinar hasta qué punto podemos dar libertad a los pequeños.

Lo primero que hay que tener claro es que, como nos sucede a los adultos, los niños necesitan romper con la rutina en algunas ocasiones. Los horarios pueden relajarse, muchas de las normas dejan de tener sentido e incluso las excepciones a la hora de comer están permitidas. La libertad desestresa, también a los niños.

Los horarios y el descanso

Ni para comer ni para dormir existirán los mismos horarios. Los niños querrán y podrán acostarse más tarde, y eso no es negativo en sí mismo. Las horas de sueño las puede recuperar en forma de siesta o levantándose más tarde siempre que no existan otras obligaciones y, además, puede ser una gran oportunidad para hacer actividades juntos después de cenar, como jugar a juegos de mesa, ver películas juntos o dar un paseo bajo las estrellas.

Puede ser que no quiera hacer la siesta. Ya tendrá años para hacerla. Si no está cansado, déjale que juegue, tal vez esa noche se acostará antes. Pregúntate si quieres que descanse para descansar tú también.

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