Los animales más peligrosos (6): el cocodrilo

Publicado el 20 Abril 2012 por

Pesados, rapidísimos y muy, pero que muy fuertes. Los cocodrilos se cuentan entre los mayores depredadores de la naturaleza, y con razón. Cuando pasees por Australia, cuando navegues por el río Nilo, cuando te dé por cruzar el Orinoco… ¡Vete con cuidado y no confundas a uno de ellos con un trozo de madera!

Hay quien dice que es el último dinosaurio que existe en el planeta. El
cocodrilo
es uno de los mayores reptiles que existen actualmente, ya que pueden llegar a los ocho metros y a los 1.700 quilos, y seguramente sean los que más pueden llegar a vivir, ya que se han detectado especímenes de más de 80 años.

Sus mandíbulas son las más poderosas del reino animal, justo por delante de las del tiburón blanco. Los científicos han calculado que pueden ejercer una presión de 1.800 quilos, mientras que un ser humano apenas llega a los 80 quilos. Para flipar. Lo curioso es que, a pesar de esta fuerza, los cocodrilos no mastican, sino que arrancan pedazos de sus víctimas para engullirlas.

Los cocodrilos pueden llegar a pasar días absolutamente quietos esperando que aparezca alguna presa cerca, que puede ser algún mamífero acudiendo a beber o un pájaro que quiere pescar en el río. Para cazarlos, el cocodrilo se impulsa con su fortísima cola y proyecta sus fauces sobre el animal para arrastrarlo hacia el agua y ahogarlo. Lo habitual en estas bestias es, por lo tanto, estar quieto. A pesar de todo ello, existen también cocodrilos marinos que han llegado a cruzar mares enteros, como en el Caribe o en el Océano Índico.

A todo esto, sin embargo, hay que decir que los humanos tienen menos razones para ser más temidos por los cocodrilos que al revés. Durante años hemos destruido su hábitat y hemos usado sus pieles para fabricar botas, billeteras y bolsos, poniendo en peligro su supervivencia como especie.

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