Las pesadillas de los niños

Publicado el 18 Febrero 2012 por

Hay muchos aspectos en el cuidado de nuestros hijos que no podemos controlar. Entre ellos está el momento de sueño, que es el espacio en el que aparecen los terrores nocturnos y las pesadillas. En la mayoría de niños, las pesadillas no deben ser un motivo de preocupación, pero debemos tenerlas en cuenta para conocer y cuidar mejor a nuestros hijos.

La hora de irse a la cama es, en edades tempranas, el momento de separarse de los padres, lo que para algunos niños es motivo de inseguridad e inquietud. Algunos niños solo encuentran la tranquilidad con sus progenitores, por lo que se sienten vulnerables por la noche, cuando están a oscuras y sin su protección.

Por ello, hay niños que tienen pesadillas en esas épocas o en otras donde sienten una mayor ansiedad. Eso no significa necesariamente que el niño sea infeliz ni nada parecido, pero es una excusa para intentar educar a nuestro hijo en la comunicación de emociones.

Según Jordi Borràs, psicólogo especialista en la materia, “los sueños infantiles suelen ser más literales que los de los adultos; si sueña que va desnudo y está intranquilo, seguramente signifique que está ineguro, pero no debemos preocuparnos si sueña que está desnudo pero no le preocupa”. En una entrevista para la publicación educativa Va d’Educació, Borràs abunda también en la teoría de que la pesadilla “entrena” al niño para las situaciones que le dan miedo.

En este sentido, el psicólogo expone las bondades de que el niño recuerde lo que ha soñado explicándolo en voz alta, escribiéndolo en un diario o dibujando. De esta manera, entiende Borràs, puede afrontarlo con serenidad y estar preparado para las situaciones que la atemorizan de la vida real.

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