Las mejores bromas y travesuras (1): en la calle

Publicado el 21 mayo 2012 por

Empezamos una serie con sugerencias y ejemplos de bromas, inocentadas, travesuras y, por qué no decirlo, gamberradas. Te diríamos que no lo intentaras en casa, pero sabemos que será complicado.

La más clásica de las bromas que se pueden hacer en la calle es la de pegar una moneda de euro o dos euros en el suelo. La gente se agachará a pillarla pero no podrán porque estará pegada. Lo mismo se puede hacer fotocopiando un billete y pegándolo con un chicle o pegamento. ¡Escóndete cerca y hártate de reir!

En todos los pueblos y urbanizaciones hay algun gruñón al que no le gusta que los niños jueguen a pelota y, cada vez que pilla una, la rasga con un cuchillo. Seguro que deja de hacerlo si se lleva algún susto. Compra una pelota barata y rellénala con pintura. Cuando el gruñón la rasque, le van a quedar guapos los pantalones y quien sabe si el jardín. ¡Se lo merece!

Otro de las típicas travesuras del día de los Inocentes es colgar monigotes en la espalda de otras personas. Recorta algunos y ponles adhesivo en la cabeza. Reirás más si escribes cosas divertidas. Por ejemplo, puede ser tronchante ver a un hombre grande con un cartel en la espalda que ponga “me gusta Hello Kitty” o a una chica muy presumida con un monigote que diga “hace tres días que no me ducho”.

La última, muy divertida, es la de la maleta pesada. Llena una maleta o una bolsa grande con muchas piedras o libros pesados y déjala como puedas en medio de una calle o del aeropuerto. Cuando alguna buena persona se dé cuenta de que alguien se la ha olvidado, intentará llevársela a alguna comisaría o al departamento de objetos perdidos, pero al intentar levantarla seguro que se lleva una gran sorpresa.

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