La segregación en las aulas empeora los resultados

Publicado el 21 Marzo 2012 por

Centenares de escuelas de toda España segregan a sus alumnos en función de su nivel. El argumento que suele emplearse es la bondad de establecer grupos más reducidos que atiendan a los niños según sus necesidades. La evidencia científica, sin embargo, refuta este razonamiento. La última prueba es una investigación sobre la educación segregada en Catalunya.

El estudio, disponible en catalán, es obra del centro de estudios Jaume Bofill, dedicada a la investigación sobre materia educativa, y concluye que los sistemas integradores reducen las desigualdades y mejoran los resultados académicos del alumnado. El resultado es una bofetada a quienes pretenden disociar la excelencia de la equidad.

Otra de las conclusiones es que el fin del fracaso escolar no puede venir de un diseño de itinerarios separados según las capacidades del alumnado. Por ello, proponen un sistema comprensivo de todas las realidades. El actual modelo establece aulas de acogida para el alumnado migrante y espacios -en ocasiones incluso fuera del centro de estudios- para los estudiantes con problemas de conducta. El resultado, según los autores del estudio, es un creciente riesgo para la cohesión social, ya que condena a los alumnos de extracción más baja a un retraso permanente.

El estado de la educación en España se encuentra entre los peores en Europa, por lo que el sistema, hasta ahora, tampoco ha sido la panacea a la hora de conseguir una mejora global de resultados en cuanto a conocimientos. La solución propuesta, que comparten algunos pedagogos y profesores, pasa por mantener la convivencia de alumnos de distintos niveles en el aula e introducir dos o más profesores en el aula para individualizar al máximo su atención.

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