La mala letra: ¿cómo corregirla?

Publicado el 20 Marzo 2012 por

Desde que tenemos uso de razón y algo de idea de escribir hemos oído hablar de los cuadernos de caligrafía, esos libritos que acotaban y uniformizaban nuestra escritura para ajustarse a los cánones marcados. Todavía hoy existe una preocupación ante la mala letra de los niños que empiezan a escribir, por eso te damos algunas ideas para ponerle remedio.

La primera de las lecciones que deben darse a los niños que empiezan a escribir se refiere a la postura. No es bueno inclinar en exceso el torso hacia el papel, como tampoco lo es alejar al brazo del pecho, ya que se pierde capacidad de maniobra.

Igualmente, es fundamental sujetar el lápiz o el bolígrafo con los dedos índice y pulgar y apoyar la punta sobre el corazón. Las miliuna variantes de las que se valen, quizá por intuición, los niños que empiezan a escribir, pueden desencadenar en errores de caligrafía y mala escritura. Es muy importante reeducar estos hábitos porque a cada año que pasa es más complicado hacer que el niño o el adolescente escriba correctamente.

Otra característica imprescindible es el ajuste a unas pautas y renglones. En el principio del aprendizaje de la escritura, lo prioritario debería ser acotar la altura de las letras a unos márgenes y límites y el mantenimiento de una línea recta para no torcer los renglones. más adelante, cuando el niño escriba sobre cuadros en lugar de líneas deberá respetar los márgenes y las dimensiones de éstos.

Finalmente, el trazo es lo más complicado pero también lo menos prioritario. Como ya comentamos en otro artículo, el trazo evoluciona con la edad y su ajuste “artificial” a los cánones tiene efectos limitados sobre la caligrafía futura del niño. El método de copiar y copiar las mismas frases una y otra vez o seguir líneas discontínuas es útil en la primera fase del aprendizaje, pero no después, ya que al cabo del tiempo la letra se va ajustando a las necesidades escolares: velocidad, tamaño, visibilidad, etc.

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