¿Estás a favor de la huelga de deberes?

Publicado el 30 Marzo 2012 por

¿Apoyas una revisión del volumen de deberes que se llevan los alumnos a casa? ¿Preferirías que tu hijo tuviera más tiempo libre en lugar de tanto trabajo fuera de horario escolar? ¿Compartes la impresión de que las tareas escolares son excesivas y fomentan la desigualdad entre alumnos?

Ayer os contábamos que en Francia se ha impuesto una huelga de deberes para los alumnos. Según datos de un estudio de 2007 publicados el miércoles por La Vanguardia, una tercera parte de los alumnos de sexto curso dedican más de dos horas diarias a realizar tareas escolares en casa, lo cual supone un 10% más que en 2004. Las quejas por el exceso de deberes, fuente, según los padres franceses que apoyaron la huelga, “de conflictos casi diarios con sus hijos”, han llegado a España.

Las quejas de quienes apoyan la huelga son, a grandes rasgos, dos. La primera es que los niños deberían limitar el trabajo académico al horario escolar. La segunda es que los deberes acentúan las diferencias sociales y culturales entre el alumnado.

Quienes apoyan la restricción del trabajo al tiempo que pasan en la escuela entienden que los niños echan en falta pasar más tiempo con sus padres y hermanos, que cada vez juegan menos y que deberían poder dedicar más horas a actividades no académicas, como el deporte, el arte o los idiomas fuera del colegio. Este argumento topa, sin embargo, con la opinión de otros expertos que entienden que el problema es el exceso de actividades extraescolares, que roba tiempo, energía y atención a los pequeños y los estresa, afectando en su rendimiento escolar.

Por otra parte, dada la constante reducción del tiempo que los padres pasan con sus sus hijos, muchas familias no pueden apoyar a los niños con sus deberes, por lo que terminan acudiendo a profesores particulares… cuando se los pueden permitir. Ese matiz acentúa las desigualdades entre los alumnos según su condición social. Un dato: los alumnos con padres universitarios dedican más tiempo a las tareas escolares que los hijos de padres sin estudios superiores.

Ante tal certeza existe un contraargumento y una propuesta. El contraargumento es que las desigualdades existen también en otros ámbitos, como la nutrición, las horas de sueño, la higiene, la ropa, los modales, los hábitos de ocio y la experiencia vital, por lo que termina siendo inviable controlar todos esos factores. Sin embargo, existe una forma que contentaría a casi todos: implantar programas de refuerzo escolar en las propias escuelas para los alumnos con dificultades académicas.

¿De qué parte estás tú? Cuéntanoslo en nuestro Facebook.

Esto también te interesará: