El hombre más rápido del mundo

Publicado el 20 Mayo 2012 por

Entre las cualidades que se valoran en los Juegos Olímpicas, la más espectacular seguramente sea la velocidad. Las pruebas cortas de atletismo suelen ser las más vistas en el mundo y este año servirán para decidir quien es el hombre más rápido del mundo. ¿O tal vez no?

La respuesta más habitual a esta pregunta, en cualquier parte del mundo, sería “Usaín Bolt”. Tiene el récord del mundo de los 100 metros lisos y el de los 200 metros, con 9’58 segundos y 19’19 segundos respectivamente. La velocidad punta que alcanza en los 100 metros es de casi 45 quilómetros por hora. Para que te hagas una idea, cuando vas en bici a la máxima velocidad, difícilmente pasas de los 40, así que, si hicieras una carrera de 100 metros con Bolt y tú fueras en bicicleta, ganaría él incluso si tu ya hubieras pillado carrerilla.

Sin embargo, Bolt no es el hombre que ha corrido más rápido. Existe otra forma de ir a la máxima velocidad que es bastante intuitiva: hacer el mismo recorrido ¡en bajada! Haca justo una semana, uno de los mejores atletas del mundo, Kilian Jornet, que es corredor de montaña, estaba entrenando con unos compañeros las bajadas de las montañas. Uno de ellos, Greg Vollet, realizó 100 metros en 9 segundos y medio, así que fue un poco más rápido que el jamaicano Usain Bolt.

Para comparar, vale la pena acordarnos de que los hipopótamos, con sus tres o cuatro toneladas de peso y sus cortas patas, llegan a los 40 quilómetros por hora si están enfadados e incluso a los 50 si persiguen con mucha furia. Las girafas corren sin dificultad a 60 quilómetros hora. Las pequeñas liebres escaparían sin problemas del mejor de los atletas, ya que alcanzan los 75 km/hora, igual que los caballos. El pez espada nada a 100 quilómetros por hora. Y el campeón de los corredores, el guepardo, caza a 120 quilómetros por hora, una velocidad a la que sería multado en muchas de nuestras carreteras.

Finalmente, la máxima velocidad que ha adquirido alguien sin ayuda de máquinas ha sido sin moverse. ¿El truco? Que caía del aire. Los paracaidistas que intentan superar la velocidad de los halcones (300 quilómetros por hora), han conseguido bajar a más de 250 quilómetros por hora cuando se colocan en la posición más aerodinámica posible.

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