Consejos para padres: el primer día de guardería

Publicado el 24 Agosto 2012 por

Este septiembre muchos padres llevarán a sus hijos a la guardería por primera vez. Vivirán entonces los clásicos llantos del niño cuando se separa de ellos, tal vez, por primera vez. Existen algunas recetas para ayudar a los niños ¡y a los padres! a pasar por esta situación con la mayor ligereza posible.

El mejor consejo inicial es que la guardería se introduzca de una forma progresiva, empezando por unas pocas horas, más tarde con media jornada y, finalmente, por la jornada completa.

Hay que entender al niño

Más allá de las necesidades fisiológicas, la mayor demanda de los bebés en sus primeros años de vida es la seguridad, que asocian con su padre y, especialmente, con su madre. Contra esa necesidad podemos contrastar la ilusión por descubrir otras actividades, ya sean conocidas, como la pintura, el juego o las manualidades, o ya sean nuevas. Para prepararlo, podemos acompañarle unos días antes a la guardería para que la vea desde fuera y la asocie con ideas positivas y divertidas.

Hay que entender a los cuidadores

Para cada padre, no hace falta subrayarlo, su hijo es especial. Tenemos el derecho y el deber de explicar a los profesionales que van a estar a cargo de tu hijo sus hábitos y particularidades. Sin embargo, no podemos exigir un trato especial si no es por razones obvias de niños con necesidades particulares de salud. Los cuidadores están a cargo de varios niños sin apenas autonomía y no pueden estar pendientes de caprichos y costumbres fuera de la normalidad.

Algo que sí puede pactarse para faciitar la transición es que el niño se lleve a la guardería algunos objetos que asocie con su hogar. Puede tratarse de un chupete, juguetes pequeños o tal vez un sombrero o gorra. Esto le ayudará a seguir teniendo un vínculo con su casa, por lo menos al principio, lo que le dará seguridad.

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