Cómo prevenir el cáncer de piel en los niños

Publicado el 26 Junio 2012 por

Llega definitivamente el verano y van a sucederse largos periodos bajo el sol, ya sea en la playa, la piscina o jugando en el campo, en el patio o el jardín. Para que no se te olviden, te recordamos algunos consejos para prevenir el cáncer de piel en los niños.

Una quemadura grave en la piel de un niño aumenta automáticamente sus probabilidades de padecer cáncer de piel, ya que la epidermis tiene memoria y recuerda las radiaciones recibidas durante toda su vida.

  • Busca las sombras. Busca los árboles y los toldos o bien llévate sombrillas. La exposición permanente al sol no solo puede ser dañina para la piel sino para la cabeza. Por cierto: las nubes no bloquean los rayos ultravioletas, pero disimulan su efecto con una teperatura más fresca, así que no te despistes.
  • Cuidado con el mediodía. Es extremadamente peligroso dejar que los niños hagan deporte bajo el sol en las horas donde la luz cae más directamente, como el periodo que va desde las 12 hasta las 15 horas.
  • Ponle crema. Elige protecciones altas, especialmente los primeros días de playa o de exposición grande (una excursión, un día en la piscina, etc.) y sigue poniendo crema cada hora u hora y media.
  • Sécalos. Todavía mejor que una buena crema es que el niño esté seco. Las gotas de agua y sudor actuan como lupas o cristales que aumentan las quemadas de los rayos solares. Si la piel está mojada, en resumen, se quema más fácilmente.
  • Cúbrelos. Sombreros, gorras, viseras… No es necesario taparlo como un tuareg, pero sí es muy buena idea evitarle recibir rayos directamente en la cara.

Si la piel se les broncea es señal de que, en mayor o menor medida, ha sido dañada. Evitarlo está en sus manos, si le cuentas los peligros de ir desprotegido, y en las tuyas, si prestas atención a sus descuidos.

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