¿Cómo evaluamos al profesorado?

Publicado el 9 Septiembre 2013 por

profesores-ninos

Cuenta Gregorio Luri, filósofo y lúcido especialista en enseñanza, que hay tres tipos de alumnos: los estratégicos, los reflexivos y los superficiales. Los primeros estudian con las notas como objetivo. Los reflexivos quieren entender aquello que les enseñan. Y los superficiales, por último, no quieren esforzarse porque el aprendizaje les parece aburrido. Hoy en día evaluamos a los profesores según los resultados que obtiene el primer grupo de alumnos. ¿Cómo podemos conseguir cambiar esta dinámica?

Como en muchas situaciones, el de la educación puede reducirse a un problema de incentivos. En la actualidad, los profesores ven aumentado su sueldo solamente en función de las horas y su antigüedad. Ante sí, el mundo cambia, con mayor peso de las nuevas tecnologías, un alumnado con acceso a fuentes de información mucho mayores que el propio maestro y demandas sin fin por parte de la sociedad: educación emocional, inmersión en inglés, educación financiera, etc.).

Con cada vez menos recursos para la enseñanza, y en este contexto, ¿qué incentivos tienen los maestros más allá de su vocación docente o su gusto por las cosas bien hechas? Pocos o muy pocos.

Por ello el porcentaje de maestros que recibe una formación continua voluntaria es tan bajo, por ello hay profesores que se niegan a mejorar su inglés si la escuela no se lo financia y por ello a los directores les cuesta tanto trabajo motivar a parte de sus equipos. Es un problema de incentivos.

Las herramientas que tiene el sistema para mejorar este aspecto de la educación están todavía por explorar. Los profesores apenas están evaluados más allá de los resultados de sus alumnos y, por supuesto, su sueldo no guarda ningún tipo de relación con estas evaluaciones.

Esto también te interesará: