Cómo apoyar a tus hijos en los estudios

Publicado el 27 Marzo 2012 por

Una de las grandes preocupaciones de todo padre es el rendimiento escolar de nuestros hijos. Para ello, como en todas las facetas de la educación, hay pocas recetas mágicas, pero sí algunas indicaciones que pueden sernos de utilidad.

Más allá de las recomendaciones que deberían darse por supuestas, como la correcta alimentación y asegurarnos de que nuestros hijos descansan un mínimo de ocho horas, en Pequejuegos os damos algunas recomendaciones sobre cómo ayudar a estudiar a tus hijos:

  • Lo positivo suele funcionar mejor que lo negativo y, en la educación de los niños, la zanahoria suele ser una mejor idea que el palo. Siempre que puedas, felicítalo y refuerza los puntos fuertes de su rendimiento para motivarlo. El miedo a una bronca o un castigo por las malas notas es menos efectivo que un premio o una muestra de admiración.
  • En la vida no todo son los resultados. Según muchos pensadores, como Sir Ken Robinson, la escuela de hoy se centra demasiado en la evaluación de conocimientos y no en la búsqueda de soluciones a problemas. En este sentido, los malos resultados de un alumno serían disculpables y en absoluto determinantes para su porvenir, pero, en cambio, debe preocuparnos el que se esfurce y persevere, sobre todo ante las dificultades. Por ello, cuando se trate de juzgar el rendimiento de tu hijo en la escuela, ten en cuenta los esfuerzos por encima de los resultados.
  • Crear un ambiente de trabajo es esencial. El escritorio propio, que sería lo ideal, no siempre es posible por cuestiones de espacio, pero la iluminación adecuada, un entorno silencioso y tener al alcance los recursos educativos que sean necesarios a cada momento son elementos fundamentales para optimizar el tiempo que se dedique a las tareas escolares.
  • En este sentido, debemos ser los primeros en priorizar el tiempo de estudio. Tiene poco sentido exigir esfuerzo o resultados si les mandamos ir a hacer recados en el tiempo que tienen establecido para hacer las tareas. Igualmente, deben interiorizar que el tiempo de las obligaciones pasa por encima del que dedicamos al ocio.
  • Eso sí: una vez terminado el trabajo, merecen un descanso en la forma que ellos quieran.
  • Debemos tener una comunicación fluida con los profesores. Las entrevistas personalizadas y las notas en la agenda son buenas herramientas para que que exista un flujo constante y efectivo de información. Tan importante es conocer el detalle el desempeño de nuestro hijo en clase, con sus dificultades y con sus habilidades, como explicarle al profesor cómo se comporta en casa su alumno para que pueda conocerlo mejor.

Estas son algunas ideas que facilitarán el trabajo de los pequeños y les educarán en una cultura de trabajo libre de presiones pero, a la vez, responsable.

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